Entries in Historias en Español (2)
Our First Nicaraguan Newspaper Article.
We have all worked hard as a team of donors, volunteers, and local staff over the last 9 years with the goal of making a true and lasting difference in impoverished lives by investing in children's education. Today I can say we are definitely seeing the fruits of our labor emerge. The Nicaragua Press is recognizing this as well.
In December of 2007, for the first time, we had two of our students graduate from High School within our Nicaragua program. This is no small feat from the very impoverished country of Nicaragua, where only 50% of all children that enroll in first grade actually complete 6th grade.* Now these young ladies have found sponsors who will assist them to embark on the next level of success. They will be attending the University, one studying Computer Science, the other Tourism. In return for the support, the two young ladies have started interning with EI part-time and are both loving it. Since this has been one of my personal long-term visions, to see our successful participants become active models and mentors to other program participants, I get chills as I write this.
Enjoy the article and thank you all for making this dream a reality. Little by little we all can be a part of the change in making our world a more educated, thus less impoverished place to live.
------------------------------------
Hope for Students in Granada
Noel Gallegos END - 19:44 - 07/01/2008
Lizbeth Hernandez and Margarita Arroliga are two young women who live in Villa Esperanza, a community situated to the north of of Granada. These Teenagers, like the rest of the people in this community, find themselves in a dire financial situation.
While they have lived on the impoverished streets of this heavily populated area, they never imagined in 2008 they would be able to sit at the desks of a university in their country.
The parents of these young ladies, with limited financial resources, until not long ago could hardly pay for the high school education, and only with a huge amount of sacrifice. However, thanks to the help offered to them by the organization Empowerment International, these two young women will be able to see their dreams become a reality.
This program's endeavor is oriented toward the social aspect of the community and is led by North American woman, Kathy Adams. The organization is a non governmental, non-profit, organization. for several years, it has been dedicated to making schooling accessible to children of low income families who lack financial means in Villa Esperanza.
Noel Gallegos
END - 19:44 - 07/01/2008
Colaboración
Lizbeth Hernández y Margarita Arróliga son jovencitas habitantes de Villa Esperanza, comunidad ubicada al norte de Granada. Estas adolescentes, al igual que los demás pobladores de esta comunidad, están sumergidas en una precaria situación económica.
Mientras caminaban por las deterioradas calles de este populoso asentamiento, nunca imaginaron que en 2008 estarían sentadas en los pupitres de una universidad capitalina.
Pero, ¿cuál es el asunto aquí? A estas jovencitas de escasos recursos económicos, hasta hace poco, con mucho sacrificios, sus padres apenas podían costear sus estudios secundarios. Sin embargo, gracias a la ayuda brindada por la fundación Empowerment Internacional, las muchachas harán sus sueños realidad.
Este programa de perfil socio-comunitario es dirigido por la norteamericana Kathy Adams, y es sin fines de lucro y autosostenible. La fundación, que está dedicada a la atención escolar de niños de escasos recursos económicos, ha puesto su mirada en un proyecto por varios años en beneficio de los pequeños de Villa Esperanza.
Cambios
El cambio se produce lentamente. Este hecho es conveniente tenerlo siempre presente mientras se trabaja en Nicaragua, un país en el cual la tercera parte de la población no sabe leer, donde los menores de 18 años de edad representan la mitad de la población, y donde se encuentran 350,000 niños que no tienen hogares y viven en las calles. Aquí, debido al tremendo trabajo que hay que hacer, los cambios vienen en pequeños, fragmentados pasos.
Es difícil comprender cuál es el efecto de esos pasos fraccionados. Algunas veces parece como si nada estuviera cambiando, como si cada paso que se toma hacia adelante hace otro retroceder. Quizás el escenario que se desea cubrir es muy extenso. Es más fácil entender, de una manera humana, cuando se observa a una persona que tiene tremendos éxitos – ó en este caso, dos personas.
Margarita Arróliga, 17, será la primera persona en su familia de ir a la Universidad. Su hermano Elvis, 15, espera ser la segunda persona. Sus hermanos se han inscrito en el programa de EI por los dos últimos años. Ha sido duro para su familia.
“El pasado mayo, el primero de ese mes, nuestro padre falleció de cáncer”, dice Margarita. “Eso ocurrió casi a mitad del año –el tenia 47 años de edad”.”
La familia es pequeña. Elvis y Margarita tienen un hermano mayor. Su mamá trabaja como criada en el servicio doméstico. A pesar del dolor de perder a su padre, este par de hermanos continuaron con su educación.
“Nos mantuvimos estudiando, nos mantuvimos luchando, tratando de llevar nuestra familia hacia adelante”, dice Margarita. “Nosotros no abandonamos la escuela”.
El programa de EI va más lejos de los materiales escolares que EI financia al principio de cada semestre. Esos materiales son solamente el punto del comienzo, del inicio. A través del año, EI visita los hogares de los estudiantes, habla con los padres, y ayuda a crear un ambiente en el cual el aprender y la educación pueden llevarse a cabo. En el caso de Margarita y su familia, eso algunas veces significa proveer para algo más importante que una mochila nueva o un par de zapatos. Eso simplemente quiere decir amistad y apoyo por parte de EI.
“Creo que fue una real motivación para mi, el saber que había alguien preocupado por mi y por mi familia”, dice Margarita. “Soy tan feliz. Ahora, yo soy el triunfo de mi familia”.
El próximo año, Margarita comenzará a estudiar ingeniería de sistemas en la universidad bajo una beca de EI. Ella también trabajará en la oficina de EI por algunas horas.
Elvis también ha aprovechado de todo lo que EI ofrece. El fue miembro de la clase de fotografía dada por Samantha al principio de este verano.
“He aprendido tantas cosas”, dice él. “Cómo tomar fotos, cómo usar la camera, cómo editarlas en la computadora. La fotografía, para mí, es la otra mitad de mi persona”.
Gracias a una reciente donación, hay más cameras disponibles para que los estudiantes puedan aprender con ellas. Mientras que Elvis hace progreso, él mismo pudiera enseñar una clase de fotografía, enseñado los elementos básicos a otros estudiantes que también están ansiosos de aprender.
“No soy un experto, pero creo que voy adelantando”, dice él. “Voy a continuar aprovechando la oportunidad tanto cuanto yo pueda”.
Poco a poco el cambio llega a Nicaragua, una oportunidad paso a paso.
